sábado, 29 de enero de 2011

QUIMERAHEDRO

Tres días a expensas de esta continúa mutación, la demencia me arrebata la concentración y tan pronto me encuentro sobre algún techo presenciando la errática actitud de Anizo de inmediato cambia a una cúpula y en otros casos a la fachada de una Catedral solo permanecer con los lentes del View me permite mantenerme en contacto con mi yo interior, quien quiera que sea, y seguir focalizado en esa ira continua que enfrenta a mi rastreado casi siempre a objetos inanimados o en algunos casos a maquinas que cumplen labores caseras simples, es esa aversión por chocar con una fuerza incontenible contra todo, lo que me asusta pero me complace al mismo tiempo. Recuerdo como ayer fracturo un árbol mediano golpeándolo con sus manos; extrañamente nunca sangro pero el gesto en su rostro demostraba una profunda satisfacción. Y no es un tipo corpulento pero tampoco se ve desgarbado, no dialoga con mucha gente, por lo menos cuando lo estoy vigilando, pero mientras agrede siempre insulta con múltiples metáforas, es un banquete verbal, creo que he grabado todo en mi receptor remoto y lo he trascrito en algunos cuadernos como si de poesía se tratara.

1 comentario:

Unknown dijo...

es solo el espejo .............de ti